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Cortos de los jóvenes




Cuando en los medios de comunicación nos ponen imágenes de los y las jóvenes en los institutos, nos presentan los pasillos bulliciosos con chicos y chicas que van y que vienen, y patios de recreo mas tranquilos, hasta que se produce algún alboroto. Dentro y fuera de los institutos es normal ver como se reúnen en pequeños grupos, no para hablar sino para mirar sus móviles en compañía. En muchos casos los móviles son la herramienta perfecta  para hablar con alguien  que está no muy lejos.
            La sensación que originan estas imágenes es que la juventud no se preocupa de nada socialmente, todo lo reciben sin esfuerzo y no aportan ningún beneficio a su entorno.
Pero no todas las imágenes son representativas de la realidad. Buena parte del alumnado también se entrega a actividades solidarias o tiene actitudes de empatía hacia algunas causas. ¿Cuándo y como se forman las actitudes prosociales?
            Fundamentalmente en las familias. Allí se aprende todo. Aunque no se explique.
Por otro lado, en muchos centros educativos se esfuerzan por transmitir ideales a través de los cuales es posible hacer una sociedad más justa, más igualitaria y más libre,  convirtiendo las aulas en un lugar de reflexión, donde se acepten  las opiniones todas por igual.
El profesorado ha querido educarles no solo para que aprendan los contenidos básicos sino para que al terminar los estudios obligatorios tengan una formación ciudadana que les capacite para entender qué está pasando a su alrededor. Tener una opinión crítica ante los sucesos bien de su propio instituto o en el entorno más cercano.
Y el caso es que pasan muchas cosas alrededor de los jóvenes. Noticias de institutos, noticias de familias. ¿Qué piensan ellos y ellas? ¿Son de verdad despreocupados?
Hoy en puerta Abierta,  hemos invitado a nuestros oyentes a escuchar las reflexiones que hacen estos jóvenes  sobre los cortometrajes que se han presentado a la convocatoria de la Fad, Fundación de ayuda contra la drogadicción.
Ellas y ellos son:
- Rosa Mª Macarro Caballar. Rosa es Técnico de Proyectos de la FAD de Andalucía.
- Rosario Griño es estudiante de tercero de ESO en el Instituto Itálica de Santiponce,   Sevilla
- Lissette Mª Girón, estudiante de primero de ESO en el Instituto Itálica de Santiponce, Sevilla
- Pablo Palacio Ávila, estudiante de 4º curso de Secundaria en el IES Las Encinas de Valencina.
- Manuel Mª Navas León, estudiante de 4º de Secundaria en el IES Lauretum de Espartinas.
R.M.- “Hemos tenido a seis grupos de chicos y chicas de seis localidades distintas, cada uno de esos grupos han trabajado con un monitor o monitora que les han acompañado en el proceso, de manera que los chicos y chicas han elegido las temáticas sobre las que les preocupaba hablar en relación a unos temas concretos que se les proponía. A partir de ahí se les pedía que hicieran su guión y luego lo grabaran. De esta forma conocieran el proceso concreto para la realización de un cortometraje. Esa era para nosotros la excusa perfecta para que a través del taller de Cortos chicos y chicas adolescentes empiecen a pensar, a reflexionar sobre cuestiones de cómo pueden ir más allá, o como pueden aumentar la empatía, como ponernos en el lugar del otro, como tener valores prosociales y compromiso con la comunidad”.
L.G. - “Teníamos varios temas unidos: la explotación infantil, la contaminación del medio ambiente y el mal uso que le damos a los aparatos tecnológicos.
Lo hemos hecho entre adolescentes pero en realidad no solo son los adolescentes. Como las relaciones se están enfriando mucho con el móvil y con el teclado.
Si vas a salir con una persona, lo suyo es que te esté mirando a la cara, no que estés hablándole y vas a sentir que estás hablando solo. Lo suyo es que si suena tu móvil, ver si es realmente importante y decir lo tengo que atender y si no dejarlo para después”
R.G.- “Cuando ya nos pusimos de acuerdo sobre lo que queríamos hacer fuimos eligiendo las escenas para representar una idea, y después se iban involucrando otras nuevas ideas y nuevas escenas; cuando ya teníamos las todas las escenas hicimos el guión de cada escena”.
P.P.- “El corto se puede interpretar perfectamente porque se refleja la realidad y se encuentra lo que quieren decir claramente. No hace falta pensar mucho porque viendo las imágenes se entiende lo que dicen”.
M.L.- “Me llamó la atención el de las relaciones con los móviles, porque  desde el primer momento se ve en el cumpleaños a Lisi sola y todo el mundo con los móviles. De hecho a ella le regalan un móvil”.

R.M.- “Este corto tiene lo que se llama Visión Sur porque se trata de la repercusión que tiene en la explotación infantil y los efectos que determinadas cosas tienen en el medio ambiente. Desde la propia herramienta del móvil, te encuentras una noticia que te hace ser consciente de que tu manera de actuar está repercutiendo en niños de otra parte del mundo”.

CANTAR Y CANTAR

 Es un placer encontrarnos cada semana con personas que nos hablan  de proyectos, de programas y de experiencias educativas que nos enseñan y estimulan. 
Puerta Abierta se enorgullece de ser un punto desde donde transmitir el trabajo y la ilusión de muchos profesionales de la enseñanza y de otros campos que influyen directamente en la formación del alumnado y el desarrollo de valores. 
De vez en cuando tenemos un completo. Un completo en el estudio radiofónico y un completo en cuanto al contenido: Trabajo, ilusión, profesionales, enseñanza, formación desarrollo, valores… Y todo esto unido a un gran proyecto. El proyecto de Cantania.
Solo con mirar las cifras de participación ya da un cierto vértigo. Aunque no es la primera vez que lo hacen, las cifras se van superando cada año. Más centros, más niños y niñas, más profesorado. 
Esto supone un alarde de coordinación, sin la cual sería imposible llegar a unificar tantos grupos en una sola voz.
Que en los centros educativos, colegios de Primaria se conceda  un tiempo semanal, aunque sea ínfimo, a la música, para acercar a los niños y niñas a la sensibilidad musical es algo que toda la sociedad debe de valorar porque sabemos que este hecho educativo  despertará una forma de entender y de sentir la música.
Acaso el poco tiempo que se le dedica, no sea suficiente para sacar a la luz los potenciales músicos que sin duda están en las clases, pero siempre será algo. Participar en proyectos musicales donde se conviertan en protagonistas, sin duda constituye un gran paso.
Cantania se empeña cada curso en demostrar que es posible aunar hasta 2000 voces y coordinar hasta 35  centros escolares. Este año lo tienen casi todo ultimado. Y vienen a contárnoslo y a cantárselo a  todos nuestros oyentes antes de su estreno. Cantad, cantad.
Esta tarde nos han visitado 
Pasión Benitez, coordinadora de la Asociación Pasión por la Música
Lourdes Rivero, profesora de música del Ceip El olivo de Almensilla (Sevilla)
Soledad Alonso,  Jefa de Estudios del Ceip El olivo de Almensilla
Rogelio Rodríguez, profesor de Música de El olivo de Almensilla
Reyes Lobo, profesora de Música del Ceip Natalia Albanés de Espartinas (Sevilla)
Chari Díaz, madre de alumna

P. B. –“Por tercer año consecutivo hemos conseguido llevar a buen puerto este gran proyecto que nos tiene a todos enamorados y al cual se suman cada año nuevos  colegios. Son 2000 niños que cantan a razón de 300 niños en cada concierto, de 35 colegios de las provincias de Sevilla, Cádiz e incluso desde Badajoz ha venido un centro. 
Es una satisfacción muy grande para la Asociación Pasión por la Música llevar la música hasta el último rincón de Andalucía, es decir democratizar la cultura musical, ponerla al alcance de todo el mundo. En un proyecto de tanta calidad, el que entra no vuelve a salir porque te quedas enganchado. 
Otra novedad de este año es que tenemos la participación de la Orquesta bética de Sevilla, su director es Michael Thomas es una persona profundamente comprometida con todos los temas sociales y educativos, y desde que le propusimos participar con nosotros, no lo dudó ni un momento, por lo cual estamos muy agradecidos, por lo tanto sumando cada vez gente tan interesante y de tanta calidad el proyecto ira a más, seguro".  
L. R.- “El proyecto, ahora,  no es un plus, porque el proyecto ha sido todo el curso escolar, desde que firmamos para participar, y ahora está integrado en la vida del centro. Las clases de música son el Proyecto Cantania, ellos trabajan música a través de Cantania, y el resto de las áreas incluso porque el proyecto es globalizador, participa cualquier niño, es un proyecto inclusivo y para mi no significa ningún esfuerzo ni un plus, para mi supone que ya está acabando, que da mucha pena, que falta muy poquito, que hay nervios para el concierto que va a ser “lo más”.
S. A. –“El profesorado esta entusiasmado. Mis compañeros son muy entusiastas de la música y no solo ellos, en general somos un centro muy cantarino, muy musical y no hizo falta convencerlos nada, a la primera. Y a los niños cuando ven que tú crees en algo, ellos creen también y rápidamente tienen fe ciega en lo que tú les animas a hacer y lo hacen.
R. R. –“Esto repercute (al resto del profesorado), y mucho. Porque ellos ven las caras de satisfacción del alumnado, ven que en los recreos los niños cantan las canciones de Cantania y aparte ellos ven que la Música contribuye y les hace ser diferentes. Ahora que algunas voces “expertas” se atreven a decir que la educación artística o la educación musical distrae de otras asignaturas verdaderamente importantes, pues aquí está Cantania para demostrar que efectivamente distrae y contribuye a muchísimas más cosas”.
R. L. –“En mi centro vamos 60 alumnos de 5º de Primaria. Yo elijo los 5º para que poco a poco vayan pasando todos los niños del centro a medida que van subiendo y todos participen de esta experiencia de Cantania. Los niños de 6º se acuerdan mucho del año pasado y cuando planteé que veníamos este año otra vez a Cantania, deseaban y me pedían que los volviera a poner, pero pienso que debemos dejar que pasen todos por esta experiencia tan bonita”.
Ch. D. –“Cuando llegó la niña toda revolucionada diciendo “que nos hemos apuntado a un proyecto que se llama Cantania” y decíamos “pero eso ¿qué es?” Y empezamos a bichear por el ordenador  y vimos lo que era, nosotros apoyamos a la niña sin dudarlo porque es un  proyecto precioso, los profesores hacen una labor magnífica y los niños encantados, disfrutan, de miedo. La familia también disfrutamos porque ese día estamos todo el día unidos, vivimos en convivencia y lo más bonito es que también hay niños con discapacidad que pueden aportar en este mundo cosas muy bonitas y los niños aprenden de esos niños y le dan esta oportunidad para que puedan colaborar con este proyecto y la verdad es que es maravilloso.  
Después de escuchar a los profesores abrimos la puerta para los niños y niñas, y sus voces en directo inundaron el estudio de canciones y alegría. Eran niños y niñas del Ceip El olivo y del Ceip  Natalia Albanés. Nos hablaron con entusiasmo de su participación en este gran proyecto que es la realización de la cantata: Un mundo entre dos tierras.
Esta cantata trata sobre el Mediterráneo y los peces que allí habitan y tiene títulos como la divertida canción de nos cantaron: Merluzas, chirlas y atún.  
Una tarde que ha respirado entusiasmo por los cuatro costados.
Gracias a la organización de Cantania por contar con Puerta Abierta para presentar su proyecto un año más, y hacernos sentir cada vez más partícipes de él. 

n Pasión por 

NO HAY COBIJO NI FONDA

Mientras que en una parte del mundo, se celebran días especiales de regalos, abrazos y comidas copiosas, nos llegan las noticias de que en otras partes, no muy lejanas,  la navidad no se puede celebrar debido a las guerras. Sus habitantes huyen intentando llegar a ese mundo donde les sea posible al menos, descansar si temor a las bombas y cuidar de sus familias. Vienen de camino y se acercan a nosotros.
Para estas personas, esta Navidad no será alegre, porque su alegría no serán los regalos ni las grandes comidas. Su felicidad está en encontrar cobijo y poder descansar. Ver jugar a sus hijos y poder abrigarles del frío o curarles del resfriado. Saber que mañana, estarán en una casa donde la familia vivirá sin miedo, sin lluvia, sin viento. Los hijos e hijas irán a la escuela y los mayores tendrán un trabajo para poder ganarse la vida.
Los que llegan, vienen caminando desde muy lejos. Sacan fuerza para andar con los hijos en brazos, duermen en los campos, con el abrigo de sus propios cuerpos acurrucados. Padecen enfermedades, pero nada les impide seguir, para alcanzar ese destino donde puedan ser acogidos y empezar a vivir. Personas, asociaciones, municipios, los están esperando, pero no les dejan llegar.
Estamos en tiempo de Navidad y los comercios nos recordarán con millones de luces que hay que ser felices y nos desean la paz. Pero la paz es un sentimiento que habita en nuestro interior, cuando sentimos que hemos hecho lo que debíamos y no estamos en deuda con nadie.
Cuando estemos sentados a la mesa, preparada con todo lo mejor,  ¿Quién se va acordar de esos millares de Josés, de Marías y de niños pequeños que vienen caminando desde muy lejos, pasando frío, hambre y sueño y que no les dejan llegar a su destino?
La invitada de esta tarde nos ha traído un cuento navideño que hace referencia a esa migración que está llamando a la puerta de nuestro bienestar.
Mª Carmen Ramos Pueyo

Maestra jubilada de Primaria. Escritora de cuentos, voluntaria de asociaciones para seguir enseñando.




LA ESTRELLA DE PAPEL DE COLORES
Cuento de Navidad 2015
                    
                           
A la huella, a la huella, cortando campo.
No hay cobijo ni fonda. Sigan andando.
¡Mi Niño está viniendo, háganle sitio!
(Villancico popular argentino)

Niños, mujeres, hombres y ancianos huyen de la guerra.  Mientras caminan, los adultos reflexionan sobre su futuro. Los niños juegan, saltan, cantan, hacen nuevos amigos. Cuando lloran, se agarran a los juguetes que ellos mismos han construido con lo que encuentran por el camino. Algunos días se asustan al ver alambradas y botas gigantes de monstruos que no les dejan avanzar.

Se acercan a nuestras vidas.

El sol, las estrellas y la luna son su cobijo. También lo son el frío, la nieve, la lluvia y el viento. El camino es duro. Van a pie entre montañas, bosques, valles, tierras áridas… Evitan las grandes poblaciones. A veces se topan con las vías del tren que les sirve de ruta, pero no siempre.

Atraviesan pequeños poblados, muy pobres, donde sus gentes les regalan un breve descanso. Los niños se sienten acogidos y vuelven a sus juegos. Los adultos cargan con el peso de una realidad que les supera, no pueden desanimarse. Pero ¿adónde van? Quieren llegar a una tierra de paz.

Se acercan a nuestras vidas.

Una antigua maestra, muy anciana vivía en uno de los pueblos que se encontraron en el camino. De joven trabajó en la gran ciudad. Era tan pobre como sus vecinos. Siguió con la tarea de enseñar. Inventó la costumbre de contar cuentos o historias al final del día. Los pocos vecinos se reunían cada día en una de las chozas o casitas.

Cuando llegaron los refugiados, los vecinos se asustaron, pero la anciana maestra organizó que cada familia ofreciera un rincón de su casa para acogerlos. El primer problema era el idioma. Estaban en otro país y no hablaban la misma lengua. Era difícil la comunicación y por la noche no podían contar historias ni cuentos como era la costumbre. ¿Qué podían hacer? Decidieron cantar cada uno en su lengua. Fue divertido.

La anciana maestra observó cómo jugaban los niños. Les enseñó una estrella  de colores que pendía de un hilo y una rana de papel que saltaba. Los niños gritaban entusiasmados. Ellos también querían una rana y una estrella.

La anciana maestra los reunió y les ayudó a doblar el papel para terminar apareciendo una estrella de colores y una rana saltarina. También un barco, un pájaro, un sombrero un molinillo y un ratón Eran sus nuevos juguetes. Los adultos también participaron. Hicieron muchas estrellas de colores que colgaron de sus macutos.

Los refugiados volvieron a ponerse en camino; esta vez bordearon un riachuelo. Soñaban con una tierra de paz que los acogiera. Su decisión de partir era firme. Ya no había nada que los detuviera.

Se acercan a nuestras vidas.

Una mañana mamá Rehana no encontraba a sus dos hijos. Preguntaba angustiada, iba de un lado a otro. Papá Abdullah  se acercó al pequeño río y gritaba el nombre de sus hijos. ¡Aylan! ¡Galip!. No se oía nada. Volvía a gritar. Los compañeros de camino salieron a buscar a los niños. Pasaron varias horas de angustia.

De pronto, papá Abdullah  vio que el río arrastraba algo que no llegaba a identificar. Se acercó y descubrió sobre la corriente, una estrella de colores, un barquito de papel a punto de naufragar, una rana y un pájaro. Eran los juguetes de sus hijos. Corrió en dirección contraria a la corriente gritando: ¡Aylan! ¡Galip!

Encontró a los dos pequeños lorando asustados. Estaban sentados en la orilla del río, querían rescatar del agua sus juguetes de papel. Papá Abdullah abrazó a sus hijos sin palabras. Volvieron al campamento. Fue una fiesta. Todos querían regalar a los niños estrellas, ranas, pájaros y barcos de papel.
                 

Mamá Rehana  miraba al cielo y levantaba sus brazos.
La Navidad de 2015 es distinta. Ha dejado de ser solo la Navidad del turrón,  de las compras y de la pandereta. Este año la fiesta es, fundamentalmente, la puerta abierta, la mesa puesta, la palabra de aliento, la alegría en diferentes idiomas, el diálogo con otras culturas. Curar heridas, cantar, bailar, brindar por los nuevos amigos y jugar, jugar largamente con juguetes de papel de colores.
A la huella, a la huella, José y María
Con un Dios escondido nadie sabía.


Sevilla, Navidad 2015

Este cuento es un homenaje al niño Aylan de 3 años, sirio que apareció ahogado en una playa de Turquía. A su hermano Galip de 5 años y a su madre Rehana que murieron el mismo día, junto a otras personas el 2 de septiembre de 2015