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EQUIDAD EN LAS AULAS




Hablar de equidad en educación es hablar de igualdad en la sociedad, cuando se produce  diferencias sociales entre grupos de ciudadanos, la educación se resiente, a pesar de los esfuerzos por parte de las instituciones o del profesorado.
            En los periodos de crisis económica es cuando se marcan mas las diferencias entre el alumnado que puede, y el que no puede pagarse unos libros, unas horas extras o los aparatos electrónicos. Todo ello marca la diferencia en las cotas de calidad, pero aún más vinculante es la falta de comida, de calor o de afecto.
            El profesorado se entrega para suplir estas necesidades, aunque es difícil, porque no sólo se educa en la escuela. Toda la sociedad está involucrada, y por ello hacen falta políticas sociales que generen cauces de participación, y políticas educativas consensuadas que tengan en cuenta las diferencias entre los grupos de sectores sociales diferentes, para que todos tengan los mismos derechos y sean evaluados teniendo en cuenta el esfuerzo necesario para conseguir los mismos objetivos.
            En las aulas queda el retén del profesorado, que cada mañana a pesar de las dificultades que presente su alumnado, enseña a superar estas situaciones difíciles, desde el respeto, de la aceptación y la convivencia.
Los intervinientes de este programa lo fueron en el Congreso de Unicef  celebrado en Sevilla, Solidaria.
-Ángel Gabilondo, Catedrático de Metafísica de la Universidad Autónoma de Madrid. Ministro de Educación en el Gobierno de Rodríguez Zapatero.
Nos habló del derecho a ser diferentes y a tener los mismos derechos. Las aulas son el mejor sitio donde ir todas las mañanas, para recibir no solo conocimientos sino también valores, calor y afecto.

-Alejandro Tiana, Rector de la UNED y anterior Secretario de Estado de Educación.
Es autor y coautor de 20 libros y  numerosos artículos de opinión en revistas del mundo educativo realizando siempre análisis sobre la realidad de nuestras prácticas y las leyes que las condicionan.
En su intervención Equidad en las Aulas se centró en “La igualdad ¿de qué?”
Cuando se plantea la igualdad, normalmente se piensa en la igualdad de oportunidades pero, también hemos de plantearnos la igualdad de recursos, esto es,  la condiciones que puedan compensar las diferencias y la igualdad de los resultados, o mochila básica que todo ciudadano debe de llevar consigo.
A.G. –“Primero, los chavales. Nuestros niños. Hay que quererles muchísimo. Es lo que se llama el derecho al afecto. Que quieran y sean queridos me parece primordial educativamente. Querer, no solo un querer emotivo, psicológico… no. Querer es esperar algo de ellos, querer es ofrecer expectativas, querer es no solo hablar de que ellos abandonan el sistema educativo, sino que también que el sistema educativo les abandona a ellos. Son nuestra prioridad, son nuestra razón de ser y son siempre los vulnerables”.
A.T.  –“Hay tres dimensiones de la igualdad en materia de educación, que tienen que ser atendidas. La igualdad de recursos o de condiciones, una segunda que es la Igualdad de resultados, y la tercera es la igualdad de oportunidades. A veces lo hacemos coincidir todo en la igualdad de oportunidades y eso es una equivocación del concepto de igualdad. Cuando hablamos de la Igualdad de recursos, lo que estamos haciendo es asegurar que todas las personas, independientemente de donde vengan, tienen unas condiciones que le sitúan en igualdad ante el fenómeno educativo. La igualdad de resultados se refiere no a que todos tengan los mismos resultados sino una mochila común mínima, (que era lo que definíamos como competencias básicas). La igualdad de oportunidades, significa   compensar la desigualdad de circunstancias”.

CENTROS DE BATALLA



Hay centros educativos que se encuentran en barrios marginados en donde se evidencian las dificultades y desigualdades sociales. El trabajo del profesorado se ve dificultado por la ausencia de apoyos, de expectativas, y de interés. En estos casos no solo se necesitan los especialistas en inglés, en Matemáticas, Educación Física o Nuevas Tecnologías,   o las especialidades de la Formación Profesional.
En los centros en los que la desigual social es evidente, el profesorado también tiene que ser especialista en dar alternativas, en crear expectativas, en desarrollar la concienciación, o en fomentar la integración. Pero, solo con eso, que ya es mucho, no basta.
No sólo se  necesitan profesionales formados en una especialidad, que además  crean en una escuela que dé igualdad de oportunidades para todos y todas, que la sueñen, y que la proyecten. Estos y estas profesionales necesitan algo más que sus ideales para conseguirlo.
Necesitan que la administración pública también lo crea así y los apoye. Sin ello,  la escuela no podrá  y pese a su esfuerzo,  solo volverá a reproducir la misma desigualdad social.
La realidad de los centros no es como se proyecta, como se desea, o como se sueña que debería de ser. 
La realidad de los centros es la suma de los factores que se dan en ese entorno, a veces con signo negativo.
Cuando un centro sobresale, en algún sentido, en términos educativos, es que hay un esfuerzo importante de los que allí trabajan, que supera con creces los factores negativos que puedan rodear a sus entorno.
Para hablarnos de las batallas de sus centros han venido a Puerta Abierta
-Francisco Javier Manchón Domínguez, profesor  de   Geografía   e Historia  del IES Vélez de Guevara de Ecija.
-Juan Rodríguez Rubio, profesor de Educación Física del IES Salvador Távora.              
J.D. – “Yo les llamo de batalla porque a veces uno tiene la sensación de estar en una batalla con las circunstancias que traen los niños en sus mochilas cargadas de historias y para nosotros es una batalla diaria. Es duro solventar las situaciones porque no todos los días se encuentran las herramientas adecuadas ni tampoco todo el mundo está igual de preparado para afrontarlo. Aquí unos hemos estudiado Historia otros Naturales, estamos formados en distintas materias, pero luego hay otros ámbitos y nos es complicado afrontar distintas situaciones con el alumno. A eso le llamo yo, la batalla. A que tu le estás ofreciendo a un chaval o a una chavala la oportunidad de que se forme, que tenga un acceso a la cultura y que ella misma sea la que no quiera”.  
J.R. –“Tienes la sensación en el instituto que están pasando tantísimas batallas delante tuya. Cada alumno viene de una realidad social y familiar tan concreta, pero un profesor de Educación Física como yo, que tiene dos horas a la semana y unos 300 alumnos a su cargo, no puede entrar y conocer la historia de cada uno ni las batallas que están pasando delante de él.  A veces te paras con un alumno y le preguntas y te empiezas a dar cuenta de todo lo que lleva detrás. En ese momento piensas: ¡Cuánto no se me está escapando! Y eso te da mucho vértigo”.
Javier y Juan nos han contado algunas de las batallas que ocurren en sus centros, y seguro que más de un oyente, compañero/a de profesión,  se ha visto reconocido en ellas.

            La batalla comienza cada día en cada escuela y en cada instituto. El profesorado intentará que al final de curso se consiga ganar la guerra.